|
|
Los hombres que cabalgan por las pampas argentinas, algunas veces seleccionan un trozo de cuero recién descarnadado para usarlo como ocasional recipiente, lo sumergen en las aguas de un río para ablandarlo, le arrancan de un tirón el pelo, y lo estiran, aún chorreando agua...
|
|
|
|
|
|